Un Hércules y un C-295
Un Hércules y un C-295
El Núcleo de la Logística Militar Española en Formación
Esta imponente fotografía inmortaliza la pasada conjunta de dos de los aviones de transporte táctico más importantes y emblemáticos de nuestras Fuerzas Armadas durante el desfile militar del 12 de Octubre de 2015. Volando en una formación coordinada de baja velocidad, esta pareja de gigantes representa la espina dorsal del despliegue logístico, el lanzamiento de paracaidistas y el envío de ayuda humanitaria internacional de España.
La formación está integrada por:
Un Lockheed C-130 Hercules (T.10): El colosal cuatrimotor pesado del Ala 31 (Base Aérea de Zaragoza), reconocible por su imponente y robusto fuselaje gris oscuro y sus cuatro grandes plantas motrices de hélice.
Un EADS CASA C-295 (T.21): El estilizado y polivalente bimotor de transporte medio perteneciente al Ala 35 (Base Aérea de Getafe, Madrid), un orgullo de la ingeniería aeronáutica de diseño y fabricación española.
Para un fotógrafo de aviación, capturar a estos dos vectores de carga volando juntos de forma tan cerrada es una oportunidad magnífica para contrastar sus notables diferencias de envergadura, volumen y líneas de diseño industrial.
Datos de Interés para Spotters sobre esta Pasada de Carga
Sello e Ingeniería de Getafe: El C-295 que aparece en la imagen es el heredero directo del mítico CASA C-212 Aviocar y del CN-235. Desarrollado originalmente en España por Construcciones Aeronáuticas S.A. (CASA), es hoy en día uno de los aviones de transporte táctico medio más vendidos y respetados del planeta.
Una captura histórica de la flota: Al igual que ocurre con la foto del reabastecimiento en vuelo, esta toma del desfile de 2015 posee un valor documental inmenso. El veterano C-130 Hércules fue retirado del servicio activo en España a finales de 2020 tras casi medio siglo de misiones incansables, dejando al Airbus A400M como relevo. Volver a ver un Hércules operando junto a un C-295 sobre el cielo de Madrid solo es posible gracias a archivos fotográficos como el de tu web.
El reto del vuelo asimétrico: Mantener en formación cerrada a dos aviones con capacidades de peso, inercias y perfiles de potencia tan distintos exige una concentración absoluta por parte de ambas tripulaciones, quienes deben coordinar mediante radio y referencias visuales sus velocidades para que el bimotor mantenga la posición exacta bajo el ala del cuatrimotor.