CRJ 200
CRJ 200
El Pionero de la Aviación Regional Moderno
El Bombardier CRJ200 (Classic Regional Jet) es uno de los aviones más importantes en la historia de la aviación comercial de corto alcance. Introducido en la década de 1990 y basado en el diseño del reactor corporativo Challenger, este avión canadiense redefinió las rutas regionales: permitió a las aerolíneas conectar ciudades pequeñas de manera directa y rápida, jubilando a los antiguos y ruidosos aviones de hélice (turbohélices) en los trayectos de corta distancia.
Cómo diferenciarlo en pista (Guía de Identificación)
El CRJ200 tiene una silueta muy particular debido a su origen como avión ejecutivo. Lo reconocerás en los aeropuertos por estos detalles:
Motores en la cola: No tiene motores bajo las alas. Los dos motores están montados a ambos lados de la parte trasera del fuselaje, justo antes de la cola.
Cola en forma de "T": Los estabilizadores horizontales están colocados en la parte más alta de la cola, y no en el fuselaje.
Bajo nivel del suelo: El avión está inusualmente cerca del asfalto. De hecho, no necesita pasarelas (fingers) ni escaleras externas; la propia puerta principal de pasajeros se abre hacia abajo y se convierte en la escalera de embarque.
Ausencia de slats: Si te fijas en el borde delantero de las alas (los bordes de ataque), verás que son completamente limpios y fijos. No tiene slats móviles, un detalle técnico de diseño que lo diferencia claramente de su competidor, el Embraer ERJ-145.
Datos curiosos para Spotters
El "Coche de carreras" sin slats: Al carecer de slats en el borde delantero del ala para frenar el avión con seguridad a bajas velocidades, el CRJ200 requiere aproximaciones y aterrizajes a velocidades muy altas. Los pilotos suelen decir bromeando que se aterriza como si fuera un coche de carreras.
De avión de lujo a transporte masivo: Bombardier diseñó este avión simplemente alargando el fuselaje de su jet privado de lujo Challenger 600. Lograron convertir un avión para 10 ejecutivos adinerados en un autobús del aire para 50 pasajeros.
Odiado por los pasajeros altos: Debido a que el fuselaje mantiene la forma redonda del jet privado original, las ventanas quedan situadas a una altura inusualmente baja. Los pasajeros altos tienen que encorvarse notablemente para poder mirar hacia el exterior durante el vuelo.
El rey del almacenamiento invernal: Aunque muchas aerolíneas de pasajeros lo han ido retirando para sustituirlo por sus hermanos mayores (los CRJ700 y CRJ900), cientos de CRJ200 han encontrado una segunda vida en aerolíneas de climas extremos como Canadá, Alaska o Siberia debido a la fantástica resistencia de sus sistemas bajo cero.